viernes, 5 de noviembre de 2010

Encuentro Humboldt ponencia - El espectáculo de naturaleza como estrategia comercial turística en el Alto Uruguay, Misiones

"El espectáculo de naturaleza como estrategia comercial turística en el Alto Uruguay, Misiones.
Acciones y representaciones políticas y sociales".

Emilce Beatriz Cammarata[1]
Emiliano Vitale[2]


Resumen

La investigación en proceso corresponde a la reflexión teórica que alumbra aspectos de la realidad compleja de la zona del Alto Uruguay, Misiones-Argentina, contigua a Río Grande do Sul, Brasil. El propósito que guió la elaboración de este trabajo fue el de enfocar dos cuestiones significativas: la del rescate de la dimensión espacial de los acontecimientos que construyen la realidad en toda su complejidad y la valorización de los agentes que cimientan ese espacio transitándolo y reproduciéndolo a través de sus prácticas, y apartarnos de las concepciones e interpretaciones a-históricas de las realidades y de propuestas económicas y ambientales de corte neoliberal. Las nuevas formas de organización del territorio reflejan la fragmentación funcional creada por el control de los recursos y renovadas intenciones que surgen en los procesos de transformación en el Parque Provincial Moconá, bisagra de dos áreas de preservación: la Reserva de Biosfera Yabotí (RBY) y el Corredor Verde como instrumentos diseñados y creados desde 1988 para preservar la selva paranaense. En la localidad de El Soberbio este proceso se ve acompañado de la formación relativamente reciente de territorios en protección ambiental y la aparición de instituciones internacionales y ONGs que aportan planes y recomendaciones para la acentuación del proceso de turistificación de la mano de la conservación del medio ambiente en una combinación y actualización de propuestas de intervención que han generalizado en llamar "desarrollo sustentable", aspecto que destaca la lógica capitalista en la gestión internacional del turismo, entre otros sectores de la economía, y su relación con las agendas locales.

Abstract

This research in process corresponds to the theoretical reflection which sheds light on aspects of the complex reality of the Alto Uruguay area, in Misiones – Argentina, adjacent to Rio Grande do Sul, Brazil. The purpuse underlyiing this work was to focus two significant questions: the revalorization of the spatial dimension of facts that build reality in all its complexity and of the agents who consolidate this space travelling and reproducing it through their practices. We need to go further the non historical interpretation about reality in economic and environmental proposal of the neoliberal policy. The new arrangement of the territory becomes functional fragmentation created from different intentionalities, like the transformation of the Mocona Park, located between two preservation areas: the Biosphere Yaboti Reserve and the Green Corridor created in 1988 for to preservation of the paranaense tropical forest. In El Soberbio the process is accomplished by means of the environmental protection territories managed by International Institutions and the NGOrganization with plans and recommendations to put into value tourism and forest preservation named "sustentability development", that is to say, the capitalism logic about international management of tourism, among other sectors of the economy, and its relations with the local agendas. 

"En cada momento hay una relación entre el valor de la acción y el valor del lugar donde se realiza; sin esto, todos los lugares poseerían el mismo valor de uso y el mismo valor de cambio, valores que no serían afectados por el movimiento de la historia"
(Milton Santos, 2000:73-74)

Introducción

El atractivo actual del río Uruguay "Saltos del Moconá" forman parte del Parque Provincial -999 hectáreas- y bisagra de dos áreas de preservación: a) la Reserva de Biosfera Yabotí (RBY) que comparten el departamento de San Pedro y el Municipio de El Soberbio, b) el Corredor Verde (integra a 22 municipios) ambos sitios como instrumento diseñado y creado para preservar la selva paranaense entre los años 1993 y 1999, respectivamente.

Intentaremos abordar la emergente actividad turística desde las dimensiones histórico social y territorial para apartarnos de las concepciones e interpretaciones a-históricas de las realidades y de las propuestas económicas y ambientales de corte neoliberal. El crecimiento de los índices turísticos en términos de oferta y demanda en el segmento territorial entre El Soberbio y el Parque Provincial Moconá nos lleva a pensar al turismo o a los elementos que la actividad turística contiene (objetos, actores, acciones e intereses), dentro de un proceso que genera transformaciones, que valoriza espacios selectivamente y los reorganiza motivado e inducido hacia el interés económico de quienes comandan el proceso de selección. El espacio aparece como capital fijo vinculado al proceso de producción afectado tanto por las inversiones de capital como por la circulación de capitales. Unos y otros determinan diferencias en los costos y beneficios, beneficia o perjudica. El resultado es el desigual desarrollo geográfico. (Harvey, 2007) De aquí que no son particularidades intrínsecas de los territorios y lugares receptivos los que determinan los espacios y los convierten en espacios turísticos. Es la valorización social del espacio y la conversión al turismo como cuestión constitutiva lo que nos interesa. La actividad turística se encuentra enmarcada en un contexto histórico geográfico estructural regional y global pero también influido por vaivenes coyunturales. El peso de las condiciones socio-históricas, económicas y culturales, determinan y condicionan las nuevas relaciones y formas económicas territoriales. Por esto la actividad turística en el momento en el que se construye, es determinada por las formas anteriores, por la historicidad de los lugares e influirá y moldeará el espacio hacia un nuevo territorio.

 

Así los espacios geográficos en transformación, simultáneamente apropiación de objetos y concretización de acciones de distintos actores sociales (que directa o indirectamente se relacionan con la práctica turística), sean influyentes o determinantes, modifican la zona urbana y rural en la zona Moconá-El Soberbio.

Desde esta concepción intentamos explicar las lógicas de la organización del territorio como síntesis provisional de las contradicciones y de la dialéctica social, es decir como "una acumulación desigual de los tiempos" (Santos, 1990:223)
Repensar desde una visión geográfica la dinámica turística debe integrar entonces la historicidad del espacio objeto y del espacio relacional y conjugarlo con el nuevo "par" objetos y acciones. Relaciones de producción, infraestructura, tipos de tenencia de tierra y tipo de producción, relaciones de poder, formas territoriales y factores de localización, variaciones culturales, valorización del "ambiente natural" y comercialización de la naturaleza son elementos constitutivos de la configuración espacial turística del Centro-Este misionero. 

I Memorias de algunos pobladores y representaciones del "lugar aislado"

La inserción periférica o disfuncional de los proyectos de los sectores subalternos se demuestra en un trabajo publicado en el año 1987 por Julio Boher y sus "memorias" de la colonización en el Alto Uruguay, en especial de Alba Posse. Nos muestra de qué manera la falta de vías de comunicación terrestres condicionaba las características económicas y la cotidianeidad de sus pobladores.

El autor al explicar los motivos por los cuales escribe estas memorias en la introducción dice: (…) "para que a su vez sirva de estímulo en la lucha diaria por el progreso y el bienestar de la zona. Esta lucha pasa en primer término por romper definitivamente la incomunicación y el aislamiento e integrar la (dilatada) zona del Alto Uruguay (comprendida desde el estuario del arroyo Acaraguá hasta El Soberbio) a la provincia y el país."(…)(Boher, 1987: 3).

Prácticamente no había picadas consolidadas en la zona a mediados de siglo XX y la mayoría de los viajes desde El Soberbio hacia el Sur de la provincia se realizaban por la vía fluvial en embarcaciones precarias hasta el puerto de San Javier. Allí un viaje a Posadas podía continuar por rutas terradas consolidadas. También las variaciones climáticas condicionaban la conexión con el resto de la provincia. En momentos de precipitaciones abundantes las picadas se convertían prácticamente en huellas intransitables. El río Uruguay y arroyos afluentes también dependían, y hasta hoy, de las variaciones climáticas con el nivel de las aguas, dado que en momentos de creciente. abundan sus torrentes y en bajante, dificulta la navegación por las características rocosas e irregulares de su lecho. Importa señalar también que los excesos de agua en alternancia con las bajantes se presentan en función a la actividad de las represas construidas en el río Uruguay desde sus nacientes en territorio brasileño.

La foto 1 muestra la pasarela tapada por el desborde Aº Yabotí generando la incomunicación terrestre con el Parque Provincial Moconá.
 
Foto 1. Imagen de la pasarela del Arroyo Yabotí. Diciembre de 2009.

El propio desarrollo de la actividad extractiva de madera, sobre todo en la costa del Uruguay, no generó durante todas estas décadas la necesidad de transformar a "las picadas" en rutas consolidadas y mucho menos en rutas asfaltadas. La extracción forestal o tala se realizaba en la zona y, en muy pocos casos se transformaba la madera. En la mayoría de los casos se transportaba en jangadas por el Uruguay[3] hacia centros industriales del sur, Santo Tomé, Paso de los Libres, Corrientes y, Federación o Concordia en Entre Ríos.

Los Saltos de Moconá se conocían como un lugar "exótico", "lejano", prácticamente inaccesible. La presencia de turistas, escasos, intentaban llegar a los Saltos del Moconá como modalidad de aventura viajera por caminos ondulados, rocosos y difíciles de recorrer para acceder al "paraíso exótico" que enmarcan a los saltos del Moconá. Marcos Kaner (1999) nos acerca y resume las características de una visita a los Saltos del Moconá.

"…Subimos por los cerros, bordeando selva y selva, hasta que la ruta costea el arroyo El Soberbio. Cruzamos entre plantaciones que le dan características diferentes a la de otras zonas de la Provincia (...) Unos años atrás esta ruta era un sendero con tránsito de mulas y con mucho esfuerzo de carretas tiradas por bueyes…" (1999:81)
"Usted mismo, don Marcos, tendrá dificultades. La lancha de su amigo Fachinello está desarmada por fallas en el motor. Es un contratiempo que llevará dos o tres días.
No se hagan problemas. Vine dispuesto a llegar al Moconá y he de llegar aunque fuera en un caico…"   (1999:83)

Estos fragmentos de relatos evidencian de la nula presencia de servicios en relación a las demandas típicas de la actividad turística. Un vecino de El Soberbio nos aporta una descripción sobre la forma en que se desarrollaban las visitas al Moconá:

(…) "porque acá el problema era llegar a El Soberbio, uno. Después era quien te llevaba, cómo ibas hacia los saltos, entendés? Porque no había la rutina, coso. Tenías que ver a uno, a otro, convenir, y que el río esté en condiciones, que la lancha este en condiciones, disponible (…) era como una travesía, una aventura. Vos ibas no sabías cuando llegabas, tampoco sabías cuando volvías" (…)[4].

En la localidad El Soberbio la presencia de turistas en los setenta y ochenta se define con la motivación de "llegar hasta el Moconá". Pero la visita se acotaba a cierto tipo de visitantes, aquellos interesados no solo por conocer la particularidad natural sino también por vivir una experiencia en un ambiente dificultoso e imprevisible. El Soberbio como entrada a los Saltos del Moconá o bien la región Centro-Este de Misiones no se había valorizado como atractivo turístico y quizá su valorización solo estaba en los planes de algunos trabajos de profesionales del turismo.

II El Alto Uruguay en la Planificación Turística Misionera del siglo XX

Algunas preguntas orientan la tarea. ¿En qué momento histórico y circunstancias se valorizan turísticamente los Saltos del Moconá? ¿Cuál es el papel que juegan los privados (locales y extra-locales) y el Estado (Provincia y Municipio) en el proceso de valorización económica del atractivo?

La localidad de El Soberbio y territorio que conforma el municipio recién presentan rasgos de crecimiento turístico a fines de los años noventa y primeros años de siglo XXI, al incluir los Saltos del Moconá como atractivo turístico singular, así como la posibilidad de concretar de manera incipiente la actividad económica. Importa señalar en este contexto territorial los cambios que se fueron sucediendo en el territorio provincial, nacional y global. Los acontecimientos no se dan aisladamente, sino en conjuntos sistémicos -efectivas situaciones y combinaciones- que se insertan según un orden, una secuencia que le da sentido al medio.

Las primeras apariciones del Alto Uruguay y de los Saltos del Moconá en la agenda de interés turístico corresponde a la etapa de provincialización del territorio misionero en 1953. A pesar de la incipiente aparición de "El Moconá" (el parque provincial de 999 has se crea en 1988[5] frente al Parque Estadual do Turvo de RS, Brasil con 17.491 has) en las planificaciones turísticas, el área costera del Uruguay continuaba con sus actividades económicas tradicionales (agricultura, ganadería, y explotación extractiva de la selva).

Hacia el año 2000 en la localidad de El Soberbio hay una hostería y en su área inmediata de influencia pocos emprendimientos de posadas y cabañas. La única ruta de acceso pavimentada hacia el Alto Uruguay es la ruta provincial 13 que parte del centro nodo de la ruta nacional 14  desde San Vicente. En 2001 el estudio del "Plan Estratégico de Desarrollo Turístico de Misiones" de CONSULTUR (Barcelona, España), define objetivos para orientar las actividades turísticas como uno de los ejes del desarrollo económico provincial generador de divisas y empleo. En este plan se identifica entre otros atractivos, los Saltos del Moconá, la Reserva de Biosfera Yabotí y el Río Uruguay, como elementos "naturales y "culturales" para valorizar el Este de la provincia. La particularidad y evaluación de estos tres puntos turísticos es de bajo grado de explotación y alta potencialidad futura. El plan propone como elementos importantes de realización, el mejoramiento y la finalización de dicha ruta provincial para mejorar la accesibilidad hacia el Alto Uruguay y desarrollar la oferta de servicios e infraestructura general alrededor de la operatoria turística.

En el trabajo de la ruta costera del Uruguay  o "Parkway" (MRNR yT-UnDachary, 2006), se realiza una amplia descripción turística construyendo una regionalización que toma como eje y base para su desarrollo y, a partir de allí, se incluyen varias dimensiones de análisis: intervención pública (incentivos, inversiones, planes de región, infraestructura de comunicaciones), características económicas del Este misionero y, por último, la relación entre el turismo y la conservación de la naturaleza. En el "Parkway" prevalece un amplio desarrollo de temas en relación con el turismo tratados de forma descriptiva y, si bien presenta elementos teóricos sobre el espacio y el territorio, al igual que en el resto de los trabajos enumerados, la problematización socio espacial y las conflictividades, producto de contraposición de intereses, permanecen ausentes.

Para comprender las fases en las que se fueron sucediendo los acontecimientos, nos interesa colocar en perspectiva histórica, dos conjuntos diferenciados de dinámicas que impulsan la globalización. (Sassen, 2010) Un primer conjunto dado por la formación de instituciones globales, para este trabajo corresponde el Programa MAB-UNESCO (Hombre y Biosfera) y la organización de la Eco 92 en Río de Janeiro, Brasil ocasión en la que el presidente de Argentina propone la creación de la Reserva de Biosfera Yabotí (RBY) de 253.773 has., integrada por propiedades privadas y propiedades del Estado.

Un segundo conjunto de procesos se dan en el ámbito territorial y aunque no necesariamente corresponden a la escala global en sí misma, forman parte de la globalización, dados estos eventos: a) Misiones promulga en 1992 la Ley 2932 del Sistema de Áreas naturales protegidas en la que se destaca el "turismo ecológico", ley que se basa en la Nacional 22.351/80 de Áreas Protegidas, b) UNESCO reconoce en 1995 la RBY que integra la Red nacional e Internacional de reservas de biosferas, c) en 1999 se promulga la Ley 3631 de El Corredor Verde que integra los parques y reservas que se localizan en la provincia y paralelamente surgen d) las redes ambientales comprometidas con la defensa del medio ambiente como los proyectos Araucaria XXI, Fundación Vida Silvestre, Agencia Española de Cooperación Internacional para el desarrollo (AECID), Ecología y Desarrollo (Agencia española de la biodiversidad y derechos humanos en relación con las comunidades aborígenes del Alto Uruguay, todas comprometidas con causas específicas como el cuidado de la "selva atlántica". La World Land Trusts con la reserva de 3.764 has, Misiones Rainforest Corridor, Fundación "Frontera Verde" y la empresa "El Moconá S.A." crean una nueva área protegida, la Reserva Natural Cultural Moconá, en la que transfieren el 95 por ciento de la superficie de un Lote costero a la Fundación Frontera Verde, lo que implica una superficie aproximada de 4000 hectáreas.

La Fundación lo destinará a la creación de un área protegida "donde se implementarán actividades de conservación, restauración e investigación y otras complementarias y compatibles con dichos objetivos, procurando generar condiciones que permitan a las comunidades aborígenes que actualmente allí habitan desarrollar en forma autónoma y sustentable su cultura y tradicional modo de vida", expresa el acuerdo. En la superficie restante del 5 por ciento del inmueble, la empresa desarrollará emprendimientos y actividades con finalidad turística, científica, recreativa y de conservación ambiental, dentro de los parámetros de turismo sustentable".

Según funcionarios públicos, la propuesta resulta de interés para los objetivos estratégicos de la Provincia en materia de turismo y conservación, al reforzar la protección de un sector altamente estratégico, lindero al Parque Provincial Moconá y al Parque do Turvo de Brasil.

El objetivo de crear un área protegida con estas características, coincide con la política del Gobierno de generar acuerdos voluntarios entre los actores sociales involucrados para permitir un desarrollo armónico con la naturaleza y respetando los derechos de los pueblos originarios de un todo conforme al Convenio 169 de la OIT", previéndose la elaboración de un Plan Maestro de conservación que integre las áreas adyacentes naturales, así lo señala el acuerdo que se formalizó en la reciente Fundación Frontera Verde[6]. Luego de explicar los alcances del convenio, habló el titular de la Fundación interviniente, sir Ghillean Prance, valiéndose de la ayuda de un intérprete.

Consideramos de interés transcribir las palabras del gobernador de la provincia de Misiones en ocasión de los acuerdos realizados con ese anexo de tierras públicas y privadas para la Fundación Frontera Verde: (…) "Este es un evento muy especial, demasiado especial para lo que significa nuestra Provincia en su visión integral de conservación del medio ambiente, de respeto a los pueblos originarios, de desarrollo del turismo pero siempre en armonía con el medio ambiente, que es nuestra gran fortaleza. Fíjense como estos pasos, que se han venido dando durante casi 10 años, se cristalizan hoy de esta manera. Estamos logrando aumentar de manera exponencial lo que puede ser el área protegida, el parque en la zona del Moconá. Y esto tiene, a las claras, un punto de encuentro y de esfuerzo compartido entre el sector público, nosotros el Gobierno; el sector privado, la familia Laharrague, y aquellos que están trabajando desde el conocimiento, desde la ciencia, desde la tecnología en países muy lejanos como en este caso Gran Bretaña. Conceptualmente lo que hay acá es un acuerdo, un acuerdo entre las tres partes. Con recursos aportados por la Fundación se compran las tierras, y hay voluntad de la familia Laharrague de vender esas tierras y se ponen en servidumbre al Gobierno provincial, para que exista esta área de conservación y, en términos ambientales, lograr una conectividad. No solamente aumentamos nuestra superficie, sino que logramos una conectividad con el centro de la Reserva de Biosfera de Yabotí. Este es un tema vital para esta área de conservación que es ejemplo en el mundo, que lo logramos entre todos, incluso con aprovechamiento económico, porque eso tenemos que dejarlo absolutamente en claro: esto se hace también con aprovechamiento económico, pero qué diferencia ver semejante conservación de la selva atlántica, de la selva paranaense, en contraposición a lo que hay en otros lugares, que serian miles de hectáreas de soja, o de lo que fuera"

(…) "Este es un gran paso que hace a la conectividad que nos permite la finalización de la infraestructura vial, una majestuosa ruta que llega a los Saltos del Moconá. Tener conservación de manera armónica, con desarrollo, con aprovechamiento sustentable de los recursos naturales y con la posibilidad de un desarrollo turístico en armonía con el ecosistema, y con el respeto hacia los pueblos originarios. (…) "Un capitulo de Misiones en las instalaciones majestuosas que hay en Gran Bretaña, que probablemente una parte de este Gobierno vaya a conocer, porque tenemos que saber cómo nos están viendo en el resto del mundo. Es bueno que nos vean como ejemplo" (…)

Sin duda reconocemos que estas premisas organizativas nos permiten evitar la trampa de la endogeneidad, dado que estamos frente a procesos complejos que abarcan dimensiones económicas, sociopolíticas y culturales. El espacio se controla, delimita y por esta vía se ejerce poder que encaja en estructuras históricas diferentes. En este contexto se ensamblan tres componentes transhistóricos: el territorio, la autoridad y los derechos que asumen contenidos, formas e interdependencias de carácter específico en cada estructura histórica. (Sassen, 2010:23,24)

  
Foto 2. Propiedad privada dentro de Reserva de Biosfera Yabotí. Diciembre de 2009 

III Las transformaciones fundacionales en perspectiva histórica

A mediados de la década de los noventa la localidad de El Soberbio comienza a posicionarse como "puerta de entrada a los Saltos de Moconá". Este hecho se refuerza debido a que, mientras se concretaba el trazado, mejora, y pavimentación de la ruta provincial 13 (San Vicente-El Soberbio), era la única vía de comunicación accesible a vehículos de cualquier tipo, mientras el resto de la rutas hacía el Río Uruguay permanecen terradas y con dificultosa transitabilidad.

La localidad de San Pedro queda a espalda del naciente atractivo de los saltos, a pesar de que se encuentren políticamente en la misma jurisdicción. En cambio El Soberbio recibe a los viajeros y cuenta con una hostería "Puesta del Sol" en lo alto del cerro con excelentes miradores hacia el municipio y Brasil. De a poco se construyen otros emprendimientos como las cabañas "Saltos del Moconá" y aparecen los primeros hoteles turísticos[7] en la zona urbana de El Soberbio. Ambas inversiones las realizan actores extra-locales. Hacia fines de los noventa comienza a construirse el primer alojamiento en zona rural "Posada La Bonita", ubicada en Paraje La Bonita a 40 kilómetros de El Soberbio. Es el primero de varios emprendimientos llamados "Lodge de Selva" que surgen a partir del 2000 en el municipio, todas inversiones no locales.

Algunos de los nuevos emprendimientos están alejados de la ruta costera y a veces los accesos son algo dificultosos. Sin embargo, en esta nueva etapa del recorrido pareciera que van cambiando las nociones de aislamiento y viaje de aventura. Es así como explica Renato Ortiz (1996) su reflexión sobre la globalización y la modernidad, y la noción de viaje que aún se encuentra en discusión. Señala que la cuestión de la distancia física ya no se presenta como un obstáculo en los desplazamientos porque el viajar no tiene el mismo significado en la sociedad contemporánea, además las situaciones de extrañeza se convierten en familiaridad. (…) "El desplazamiento deja de ser una "aventura" desde el punto de vista de quien organiza el traslado como de quien lo experimenta, producto de todo el mobiliario y de los artefactos que rodean a los individuos de cualquier parte del planeta" (…) (1996: 39).

Desde el sector público local no hay registro de políticas concretas con referencia al turismo[8]. A su vez, la noción común del habitante local se presentaba como descreída al futuro del desarrollo turístico y como alternativa económica, pese a contar en la década de los noventa con problemas en los productos de la actividad agrícola y ganadera, con gran caída de precios y, la situación cambiaria de Peso argentino, respecto al Real brasilero incidió en la no prosperidad de la actividad comercial en zona de frontera del "lado argentino". Sin embargo, aparecen señales varias y difusas desde el gobierno provincial, nacional y agentes privados como conjuntos dinámicos que constituirán el punto de inflexión hacia lo global en este espacio subnacional.

Interesa la reflexión de un emprendedor hotelero afincado en la localidad de El Soberbio que comenta cuándo comenzó  a construir su emprendimiento a mediados de la década de los noventa:
"…decía ahí voy a hacer uno, dos, tres, cabañas, señalando al monte, viviendo en, con las mínimas cosas indispensables viste, y decía voy a hacer unas cabañas de material, van a tener cortina, va a tener esto, lo otro… Cuando la señora se va, mi peón me dice doña no diga mas eso porque la gente dice que está loca… porque yo decía que iban a hacer cabañas para turismo… nos decían: esta gente loca, los porteños están locos…"[9] 

En esta época comienzan a aparecer turistas de los grandes centros urbanos de Argentina. No obstante, quien no contaba con vehículo con doble tracción para recorrer los malos caminos, estaba obligado a llegar a los saltos por el Río Uruguay. Estos nuevos turistas presentan información sobre el atractivo a conocer y además, poseen equipamiento para vencer las dificultades del camino hacia el Moconá. A pesar de continuar como lugar de difícil de acceso, ahora atrae a cierto tipo de personas que disponen de vehículos apropiados para recorrer la ruta costera, antes de pavimentarse, ni mejorarse.

A fines de los noventa se formaliza la oferta de excursiones desde El Soberbio, al instalarse la primera agencia de viajes y turismo que opera con emprendedores locales y comienza a priorizarse la excursión fluvial. Luego, al poco tiempo aparece la segunda agencia también con capitales locales. Mayormente se ofrecía la visita con el recorrido fluvial hacia los Saltos del Moconá. Los dos oferentes proponían prácticamente el mismo servicio, priorizando hasta hoy la visita embarcada y dejando en segundo plano la visita vía terrestre al Parque Provincial Moconá, la cual quedaba a elección para quienes poseían vehículo propio o bien el paseo se pactaba con algún baqueano.

Foto 3. Ruta Provincial Nº 2 mejorada previo a su trabajo de asfalto. Arroyo Yabotí. Diciembre de 2009. 

En la actualidad (Julio 2010), la finalización de la infraestructura vial de la costera hasta el parque provincial Moconá, remite a otro tipo de cambios en el territorio del Alto Uruguay. A partir de estas lógicas de organización para acceder a los atractivos turísticos de naturaleza se observan transformaciones territoriales entre ellas, la mejora en la comunicación terrestre y la ampliación de la oferta de transporte público así como la reducción de los tiempos de viaje hacia otras localidades, la comercialización de la oferta de excursiones y alojamientos.
A través del tiempo y en diferentes contextos la práctica turística ha ido modificándose y haciendo que los mercados se constituyan y/o cambien para atraer a la demanda turística. Para Bertoncello (2008), turismo implica una práctica de movilidad o desplazamiento entre un lugar y otro, motivada por las diferencias que uno muestra respecto del otro; movilidad que conlleva a la realización de actividades diversas en los lugares de destino y tipo de atractivo, vinculados a la infraestructura y servicios que posee. Por lo cual, en esencia, el mercado turístico está relacionado a la práctica turística predominante. 

Desde los últimos años de la década de los noventa y con gran impulso en los primeros años de siglo XXI se insertan en Misiones una serie de discursos y algunas proposiciones que provienen del sector político provincial, en consonancia con el gobierno nacional sobre las bondades y las oportunidades de desarrollar turísticamente regiones que "no han alcanzado el desarrollo" o que presentan "atrasos económicos". La actividad turística se presentaría como una opción incuestionable para mejorar la calidad de vida de los misioneros al generar puestos de trabajo y progreso general.
En un trabajo pragmático de sondeo por encontrar sitios turísticos desarrollables, El Soberbio comienza a ser visto como un lugar privilegiado, poseedor de "paisajes selváticos vírgenes" y por ser "la entrada" a los Saltos del Moconá. Desde entonces se considera a El Soberbio como un lugar de futuro privilegiado y de actualidad sub-explotada. Como un sitio al cual habría que transformar hacia la actividad turística para lograr el éxito económico local. Es evidente que la valorización turística de la región del Alto Uruguay está en proceso, pero cabe aquí preguntarse cuál es la naturaleza del proceso de transformación, cuál es su profundidad, quién lo comanda, cuáles son los intereses de los agentes sociales que están involucrados y, a quiénes involucrará este proceso de cambio y transformación socio territorial.
En este sentido nos sumergimos en un proceso complejo que desborda la escala local y provincial y, que presenta correlaciones con los procesos de reorganización de capitalismo mundial de fines de siglo XX, redefiniendo prácticas, territorios y relaciones de poder y, por supuesto generando nuevas tensiones y resistencias.
Harvey (1998) señala que las repercusiones de la recesión de 1973 provocaron una reestructuración económica, política y social a nivel mundial. La crisis del petróleo puso en un lugar agotamiento al régimen de acumulación fordista dando paso a nuevo acomodamiento del capitalismo mundial que el autor denomina régimen de "acumulación flexible". Estas transformaciones del capitalismo se caracterizan por presentar nuevas formas de organizar los procesos laborales, nuevos sectores de producción y nichos de mercado, y un giro en la distribución y dispersión geográfica de las inversiones.
A nivel nacional, el turismo como actividad socio-económica también presenta transformaciones en el seno de los cambios en el modo de acumulación dominante. A la histórica consolidación de los destinos turísticos, en principio de "elite", y luego como destinos turísticos masivos (Costa Atlántica bonaerense, Sierras de Córdoba) en épocas de Estado de Bienestar, durante la segunda parte del siglo XX, ahora, se le adiciona y complementa nuevos sitios que se valorizan en torno a una multiplicidad de atributos denominados "naturales", "históricos", "culturales" o "patrimoniales" convertidos en mercancías comercializables. Los nuevos lugares tienen en el capital la búsqueda de la rentabilidad perdida, que a su vez viene acompañada de un cambio en las pautas de consumo y en la publicidad del gusto, controladas por el mismo capital.

En este contexto, en los años noventa, el turismo como actividad inédita en la zona, comienza a desarrollarse en ciertas áreas de San Pedro, pero sobre todo se concentra en la zona costera del Río Uruguay en el municipio de El Soberbio. El proyecto de mejora y asfalto de la Ruta Provincial Nº 2 y su pronta terminación facilita la llegada de turistas de la región e inclina la balanza para la instalación de servicios en el frente costero. La actividad turística re-significa el espacio geográfico y valoriza territorios que en coyunturas histórico-económicas anteriores se acomodaban en función a la extracción maderera y que entonces, se presentaban como espacios marginales para el gran capital transformándolo en un espacio de servicios turísticos, de algún modo, articulado y en disputa (aparente) con el monocultivo de resinosos y con el circuito tabacalero. Corresponde a la búsqueda de negocios rentables directos o indirectos, por parte ciertos sectores del capital, por arrendamiento de tierras, por la instalación de servicios de alojamiento con inversiones relativamente bajas y disponibilidad de mano de obra barata y dúctil. Lo notable y característico de este proceso, como en otras zonas del país, se viabiliza y legitima por discursos gubernamentales e instituciones internacionales que acompañan y justifican procedimientos y prácticas en relación a la manipulación territorial, a la cuestión de la naturaleza y el ambiente y, al lugar que ocupan los distintos agentes en el proceso de transformación económica social y territorial.

La decisión política de invertir en infraestructura vial (asfalto de la Ruta Provincial Nº 2) para la conexión de la zona con el resto de la provincia y del país, y las características y formas ideológicas y materiales gubernamentales y no gubernamentales que van ideando la práctica turística en El Soberbio, se forja en un ámbito contradictorio y de distancia entre lo que se dice y lo que se hace, entre lo discursivo y lo práctico, dejando en un lugar sombrío a las disputas por la apropiación y uso de la tierra y a las conflictividades sociales.

En lo que sigue recorreremos los discursos oficiales y planes de desarrollo aplicados al ámbito local, para interpretar el proceso construcción turística en El Soberbio y el modo en que tal proceso transita un camino argumentativo homogeneizante y a la vez exclusivo que como explican Belli y Slavutsky (2005) queda objetivado en un texto que toma distancia de los actores locales para argumentar en un colectivo indiferenciado. 
 
IV Nuevos territorios, nuevos discursos, y la actividad turística para "vencer el atraso"

El proceso de transformación turística se encamina no solo desde la oferta de servicios públicos y privados sino también desde la iniciativa política, desde los cambios técnicos en infraestructura y desde el plano de la publicidad y la comunicación desde el sector público.
Se le suma también a este proceso, en el caso de los Saltos del Moconá y la reserva de Biosfera Yaboti (RBY), las designaciones y reconocimientos públicos oficiales nacionales e internacionales hacia espacios con elementos naturales singulares que adquieren un lugar central en el proceso de valorización turística de El Soberbio y generan espacios con nuevas funciones. Quizás sea la intervención de instituciones internacionales lo que distingan a la cuestión turística en el Alto Uruguay.

No debemos creer que el comienzo del crecimiento de la actividad turística en esta zona fue producto del mejoramiento de las condiciones técnicas de la comunicación terrestre. Reconocer que las mejoras en las comunicaciones propician el aumento de la visitas a los lugares de destino, no significa que este cambio técnico juegue un papel único, exclusivo y determinante en el proceso de construcción de la práctica turística en esta zona de Misiones. Hemos visto anteriormente el papel fundante que el incentivo institucional, público y privado, desarrolla en la construcción de la atractividad turística. Así lo señala la nación respecto al valor ambiental y turístico de los bosques nativos, que están en alza (Diario El territorio 21/04/2010), Para lo cual la nación entrega fondos para el cuidado de cuatro zonas naturales de Misiones, (resolución 256/09), una de las zonas es la Reserva Biosfera Yaboti para el "Plan de manejo sustentable del área buffer" en San Pedro y el ejecutor del trabajo es el Ministerio de Ecología, Recursos Naturales Renovables y Turismo de Misiones junto con la Asociación Civil Bosque Modelo San Pedro.
La valorización y comercialización de los Saltos del Moconá y de la Selva Misionera se encuentra concebida en el seno de un auge sin precedentes por "el regreso a la naturaleza" y, un efímero interés, propio de la posmodernidad, por la cuestión ambiental, convirtiéndola en espectáculo, así como también las culturas y los modos de vida locales. Dice Gabriela Nouzeilles (2002) que el turismo también fue alcanzado por la nostalgia del equilibrio ecológico perdido en el camino hacia el progreso y la demanda de lo natural, han alentado variantes híbridas del turismo (ecoturismo-etnoturismo-agroturismo etc.).

"El subdesarrollo que no hace mucho se veía como causa principal del atraso, justificando, mas allá de las diferencias, la posición subordinada, pasan a ser de pronto garantía inesperada de reservas dietéticas, económicas y simbólicas (…) Las estrategias de marketing para promover estos productos insisten con tales asociaciones" (2002:13).
En tal sentido en las dos últimas décadas de siglo XX,  la creación del Parque Provincial Moconá y, sobre todo, la Reserva de Biosfera Yaboti se produce en momentos de apogeo de la cuestión ambiental en la provincia de Misiones y, de reconocimientos e intervenciones internacionales (UNESCO-MAB). Organismos que proponen Desarrollo Territorial, Sustentabilidad y siguen realizando inventarios de la biodiversidad de América Latina y mundo para continuar con la política de apropiación, patentamiento o biopiratería de flora y fauna nativas. En 1994 se declara la provincialización de los recursos naturales y se establece una obligatoria privatización, en forma de consignaciones que termina en la inédita concentración de poder económico en gobiernos provinciales, justificado bajo el manto del federalismo.
Las gestiones de los recursos y de la biodiversidad sustentadas sobre instituciones como el Banco Mundial, G8, ONGs, World Wild Fund, World Resource Institute y otras, son la mano izquierda de las políticas de grandes intereses internacionales. (Programa GER-GEMSAL, 2010:85,86)

La más común que encontramos en las instituciones es el tratamiento de la noción de "desarrollo sustentable" o, casi como sinónimo, "desarrollo sostenible". Este tópico recorre desde las propuestas gubernamentales hasta intervenciones de profesionales del turismo en la gestión del territorio y en la planificación turística.
Bajo el paraguas del desarrollo sustentable, como novedad teórica y palabra comodín de diversas acciones, se plantea el desarrollo económico, la "racionalidad" ecológica a futuro, la inclusión de la población local en estas esferas y su participación continua, en las decisiones políticas al respecto.
El discurso del "desarrollo sustentable" recupera la potencia ideológica que el concepto polisémico de "desarrollo" adquirió desde la segunda posguerra y se transforma en una dinámica de rescate de viejas premisas e incorporación de nuevas formas de intervención. La más fuerte de las ideas recuperadas es la noción taxonómica de desarrollo/subdesarrollo creada en la sociedad. Aquellas homogeneizaciones hacia "los otros" y a sus territorios que desde los países centrales se imponía a las sociedades no occidentales, por estos tiempos reaparecen, no solo incluyendo formas unívocas de vencer la pobreza y "el atraso", sino que ahora se dictaminan los modos de "intervenir" y "gestionar" la naturaleza y las actividades productivas en pos "de un manejo adecuado" de los recursos para propiciar la salida de subdesarrollo como por un sendero fijado hacia el desarrollo. 

Entonces, la "participación de los sectores sociales locales", la fiscalización ambiental territorial, la (re) educación ambiental a la población y, la aplicación de planes y estrategias desde el saber moderno occidental, forman parte de un modo práctico de instalar e imponer bajo la propuesta de mejora económica y social general, la actividad turística en la zona. El modelo práctico se conjuga con la epistemología que entrecruza lo global y lo local desde el diseño de planificación en el ámbito internacional hasta las prácticas de intervención en el ámbito regional específico.
Detrás de los discursos y prácticas se evidencian procedimientos que no se diferencian demasiado de lo que el "desarrollo sustentable" intenta superar y cae en los mismos abismos en los cuáles las intervenciones desarrollistas de pos-guerra cayeron. La homogeneización y la atomización social ubican a la población local en un lugar a-histórico y, a partir de allí, la sitúan en una línea de partida común, un único camino, "el camino deseable" y se declara el punto de llegada a la situación "adecuada". En ese camino se licuan todo tipo de disputa social y geográfica y se dejan en la oscuridad las posiciones desiguales propias del capitalismo y las relaciones de poder que las revisten. El nuevo espacio geográfico busca legitimidad en el accionar de ciertos agentes sociales pero invisibiliza y deslegitima a "los otros". Detrás de los territorios en protección ambiental y de desarrollo turístico sustentable con su unívoca forma (occidental y moderna) de tratar la naturaleza y los problemas ambientales, quedan oscurecidas las verdaderas causas históricas del achicamiento de la Selva Paranaense, las distintas significaciones que los diferentes sectores sociales tienen de la naturaleza, los modos particulares de ocupación y posesión de la tierra en el Alto Uruguay, las posiciones dominantes y las relaciones de subalternidad que caracterizan la complejidad social de la zona. 
   
     
Foto 4. Cartelería en la Reserva de Biosfera Yabotí. Diciembre de 2009. 

Reflexiones inacabadas

En las dos últimas décadas asistimos a una resignificación y reconfiguración socio espacial de ciertas áreas que se valorizan en torno a la actividad turística en El Soberbio.

Como parte constitutiva de este periodo del capitalismo denominado flexible, la redefinición del espacio correspondería a un nuevo giro económico entorno a la incorporación de territorios marginales, a los circuitos globales de consumo y de acumulación de capital. Territorios que en anteriores momentos históricos se constituyeron como espacios de economía de extracción y luego de producción agraria hoy son re apropiados por la hegemonía económica y política nacional como parte de una estrategia de negocios revalorizando y comercializando las particularidades paisajísticas naturales y culturales de los lugares. La creación de nuevos territorios en protección ambiental (RBY) combinó una política, en apariencia neutral, de control e intervención sobre la población local, y activó un (re) interés de los propietarios terratenientes por tierras que eran marginales a sus propósitos en otras épocas, provocando una conflictividad en la ocupación y uso de la tierra. El proceso de cambio y transformación social, espacial y de significación en torno a la naturaleza, se forja en un lugar en el cuál habitan diferentes sectores sociales con posiciones socio-económica e intereses heterogéneos que determina situaciones conflictivas y contradictorias.

Las instituciones gubernamentales dedicadas al rubro, más allá de lo discursivo y con su accionar puramente difusivo y publicitario, no han logrado el objetivo económico cierto de mejorar la calidad de vida de la población local, dejando librada a la lógica del más fuerte la apropiación de los beneficios del turismo. Se  incentiva la gran inversión extra-local y acompañan los desplazamientos de sectores subalternos hacia lugares no valorizados por el turismo y con una importancia secundaria ecológicamente hablando. La población local se ubica en su amplia mayoría al margen de la actividad turística, sumergida todavía en la pobreza estructural. 

Referencias bibliográficas

BELLI, E. y SLAVTSKY, R. (2005) (compiladores) Patrimonio en el Noroeste argentino. Otras historias. Instituto Interdisciplinario de Tilcara. FFyL. Universidad de Buenos Aires.
BERTONCELLO, R. (2006) "Turismo, territorio y sociedad. El 'mapa turístico de la Argentina'. En América Latina: cidade, campo e turismo. Amalia Inés Geraiges de Lemos, Mónica Arroyo, María Laura Silveira. CLACSO, San Pablo. Diciembre 2006. En http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/edicion/lemos/18berton.pdf
BOHER, Julio (1987). Alba Posse. Avanzada colonizadora del Alto Uruguay. S/D
DACHARY C. y ARNAIZ S.M. (2006). El Park Way: Desarrollo, turismo y conservación en un área de frontera. UGD- IUGD-MERNRyT. Posadas, Misiones.
HARVEY, David. (1998) La condición de la posmodernidad, Buenos Aires, Amorrortu
---------------------. (2007) Espacios del capital. Hacia una geografía crítica. Serie Cuestiones de antagonismo Nº 44, Madrid, AKAL.
KANER, Marcos (1999). Apuntes Históricos sobre la yerba mate. Relatos Misioneros: por las Rutas del Moconá. Editorial Universitaria de Misiones. Posadas, Misiones
NOUZEILLES, G (2002) (Comp.), La naturaleza en disputa. Paidós. Buenos Aires.
ORTIZ, Renato (1996). Otro territorio. Ensayos sobre el mundo contemporáneo. Universidad Nacional de Quilmes. Buenos Aires.
PLAN DE DESARROLLO TURISTICO DE LA RESERVA DE BIOSFERA YABOTI. Informe Final. Provincia de Misiones-CFI. Exp Nº 5804.
PLAN ESTRATÉGICO DE DESARROLLO TURÍSTICO DE MISIONES (2001). Documento resumen. Gobierno de la Provincia de Misiones- CONSULTUR.
Programa de los Grupo de Estudios Rurales (GER) y Grupo de los Movimientos Sociales de A. Latina (GEMSAL) y la cátedra de Sociología Rural del Instituto Germani y UBA.; en Revista Realidad Económica Nº 249, En-Fe, 2010, Buenos Aires.-Santos, Milton (2000) La naturaleza del espacio. Barcelona, ARIEL.
---------------------- (1999) Por una geografía nueva. Espasa Calpe.
Sassen, Saskia (2010) Territorio, autoridad y derechos. De los ensamblajes medievales a los ensamblajes globales. Katz editores.

1 comentario:

romina dijo...

Gran descripción, buena historia! estoy hospedandome en un hotel barato en berlin con mi marido, y luego nos encantaría conocer el alto Uruguay, alguna recomendación especial?