domingo, 3 de julio de 2011

Actas del Seminario LA CIUDAD COMO PATRIMONIO - mayo de 2009


Actas del Seminario LA CIUDAD COMO PATRIMONIO - mayo de 2009
10-07-2009
Seminario
 LA CIUDAD COMO PATRIMONIO
Cambio, desarrollo y progreso
 Córdoba, mayo de 2009 
CONCLUSIONES 




Sobre el Documento
Luego de dos jornadas intensas de exposiciones, trabajo y debate, se hace imprescindible poder disponer de algún documento que de cuenta de lo actuado con el doble fin de dejar un registro, por un lado, y de tener a disposición cierto material que, en el futuro próximo y frente a una nueva convocatoria, constituya la plataforma desde la cual retomar la tarea y evitar, de tal modo, comenzar desde el mismo punto, como suele ser frecuente.
Puestos en la tarea de extraer conclusiones a partir del meduloso trabajo de la relatoría se decide:
        1. Elaborar un documento sintético que reúna los ejes principales de las reflexiones y del debate.
        2. Emitir posterior y gradualmente una serie de textos sobre la línea de argumentos surgida del Seminario mismo y a manera de documentos de trabajo.
        3. Incluir en el primer documento una serie de recomendaciones que se harán llegar a las autoridades correspondientes.
A continuación adjuntamos el primer producto de tal trabajo y aportes, las Conclusiones. Confiamos les sean de utilidad.
Un cordial abrazo
Prof. Dr. Horacio Gnemmi 


Documento síntesis
Mirar y asumir a la realidad urbana desde la óptica de la CIUDAD COMO PATRIMONIO implica, ante todo, hacerlo con una actitud de respeto hacia un gesto socio-cultural que es histórico por naturaleza, siempre y cuando se entienda que la historia se sigue escribiendo en ella, de manera que tal modo de considerarla es ajeno a toda idea de congelamiento y negación de lo nuevo. El sustento primero de dicha posición es el conocimiento y la valoración del complejo organismo que es la ciudad, constituyendo la historia urbana, en tal caso, un instrumento de vital importancia. Dado que en tantos casos no se dispone de la misma, instamos a trabajar en su construcción.

  En función de lo antes dicho es que la mirada y el enfoque de LA CIUDAD COMO PATRIMONIO deben ser interdisciplinarios, por más que dicha realidad se manifieste físicamente a través del hecho construido. Al respecto se considera que instrumental y operativamente resulta útil e importante partir del estudio y comprensión de los hechos físicos para luego con ellos, en ellos, desde ellos y/o a causa de los mismos, completar las muchas posibles lecturas e interpretaciones que se pueden y deben realizar desde distintas disciplinas.
El territorio no puede estar ausente en el tratamiento de un hecho como es la ciudad, la que forma parte y depende del mismo, sólo que para el caso de una mirada y tratamiento de LA CIUDAD COMO PATRIMONIO, su consideración no puede hacerse de manera aislada o autónoma. Tal amplitud de enfoque incluye también a la consideración y el tratamiento de los paisajes, rutas de diverso y corredores, por ejemplo, siempre que se entienda a los mismos como una dimensión, parcial, en muchos casos de una gran dinámica, variable y siempre sólo parte de una realidad a la que de cierto modo reflejan.
Partiendo de la perspectiva de enfoque presentada, la que sin dudas no es excluyente y que parte de considerar al hecho físico, son dos las dimensiones que se presentan como escenarios posibles, una contenedora de la otra y en estrecha relación entre ambas: la ciudad y la arquitectura.
La anterior categorización desde la perspectiva de LA CIUDAD COMO PATRIMONIO reclama de una mirada abierta y no excluyente, que vaya más allá de la idea del centro histórico y del monumento y posibilite valorar a la ciudad y a la arquitectura en busca de las situaciones, los componentes y los elementos que hagan posible la construcción de un mapa integral de  LA CIUDAD COMO PATRIMONIO.
El punto de partida  de toda lectura y reflexión sobre LA CIUDAD COMO PATRIMONIO debería ser el modelo de ciudad que heredamos, con todas sus diferentes y sucesivas capas y procesos históricos y es a partir de su reconocimiento como deberíamos intentar definir el modelo de ciudad al que aspiramos, el que sin dudas se irá actualizando en el tiempo. El modelo aludido deberá orientarse, ante todo, hacia el ciudadano en lugar de focalizarse en actividades como pueden ser las de turismo, tránsito o espectáculo, también a considerar pero, entendemos, nunca como objetivo primero.
La actitud conservativa a aplicar sobre todo aquello que se considere valioso y, por lo tanto conservable, debe partir del reconocimiento y aceptación del hecho de que la memoria es fuente de conocimiento, de manera que la construcción, así como la actualización del mismo, constituye el primer paso a dar con la ciudad toda como momento previo a la posterior profundización en aquello que se decida y opte por conservar y a la correspondiente valoración. Luego el rigor, la precisión, la accesibilidad, la gestión en el marco de definidas y consensuadas políticas, así como el trato de las acciones conservativas como parte de una industria más, son instancias y aspectos indispensables de ser considerados y asumidos. Las tareas de conservación debieran hoy formar parte de las políticas y planes de gestión urbana, dejando de lado el frecuente tratamiento aislado que se les da.
Actuar conservativamente implica hacerlo con rigor y dentro del marco que la disciplina, las normas y la realidad construida propone y definen, en tal sentido la formación es el instrumento primero para actuar con propiedad.
Sería importante que se llegaran a desarrollar criterios de intervención conservativos que fuesen pertinentes a la realidad, asociados cuanto sea posible a la idea de identidad propia de cada cultura/región, así como a aquélla que de la protección se tenga, buscando el modo de conectar a dichos criterios con la idea de proyecto a futuro, donde la sustentabilidad no esté ausente.
En el caso de la nueva arquitectura y de las intervenciones urbanas, las mismas debieran tener como sustento primero a la historia de cada lugar, y desde la misma a la propia identidad, formuladas desde la aspiración ineludible de alcanzar el mayor grado de calidad, no sólo intrínseca del diseño de los nuevos bienes, sino también en cuanto al tipo de diálogo que establecerán con sus entornos y al carácter del aporte que, en todos los casos para bien y para mal, se hace a la ciudad. La arquitectura de hoy es el patrimonio del mañana.
Producto del tratamiento de LA CIUDAD COMO PATRIMONIO debieran ser los planes de protección, los cuales sólo pueden resultar oportunos cuando respondan a la realidad y asuman también a las situaciones donde el proceso de sustitución ha sido muy importante, razón por la cual  se hará  necesario aplicar metodologías que admitan o reconozcan
la diversidad (o el caos) que actualmente presentan muchas de nuestras ciudades como un  rasgo que las caracteriza, asumiendo que todo plan al respecto es una construcción colectiva.
La gestión constituye un mecanismo indispensable, en la cual no puede estar ausente la participación ciudadana, la que sólo será posible cuando el vecino conozca o reconozca su propia ciudad, la sienta realmente propia y asuma su rol de co-responsable de la tutela de su CIUDAD COMO PATRIMONIO. La gestión entonces, basaría su programa en el concepto de accesibilidad del ciudadano a su historia.
La normativa y los diversos instrumentos constituyen verdaderos mecanismos de control en vistas a mantener aquella dimensión que interesa de aquella realidad que asumimos como a LA CIUDAD COMO PATRIMONIO, entendiendo que no se trata solo de aquella normativa de protección sino también la que orienta a la acción conservativa y la de construcción de nuevas arquitecturas, en directa relación unas con las otras.
Siendo la educación y la difusión de los valores urbanos una tarea que sólo es posible hacerla en el tiempo y en el marco de programas específicos, sean estos estructurados y/o no estructurados, se hace necesario bregar por la institucionalización de dicha formación a través de los contenidos que en cada caso se consideren justos y oportunos. Nuestra tarea debiera ser al respecto motivar y colaborar en la elaboración de los aludidos programas por parte de quienes corresponda. 

Recomendaciones
Si bien a continuación se hacen observaciones puntuales, las recomendaciones producto de las mismas tienen un doble carácter, amplio y general, razón por la cual se las presenta dirigidas específica y abiertamente a la vez, para que los asistentes que así lo consideren hagan llegar las mismas a los municipios, direcciones de planeamiento y de obras, áreas de cultura, colegios de arquitectos, etc., de sus respectivas ciudades.
En relación con las ciudades de:
Córdoba
Se observó que las propuestas formuladas para el concurso realizado para la manzana del Banco de Córdoba responden a criterios y actitudes ampliamente superados en relación con los proyectos urbanos en entornos espacialmente comprometidos, como es el caso aludido, donde se trata al monumento como a un objeto aislado. En tal sentido se señala que se puede afectar seriamente a un monumento, como lo es la sede de la Casa Matriz del Banco de la Provincia de Córdoba, sin tocar al bien y sólo a través de la creación de un nuevo y violento entorno, lo cual afectaría también, como en este caso, a la Plaza San Martín, corazón de la ciudad.
Santa Fé
Es un hecho frecuente en nuestras ciudades el sólo mantenimiento de fachadas y, eventualmente, de los locales contiguos a las mismas, en desmedro del resto de lo edificado y que constituye una unidad, siendo ésta una ligera y parcial valoración de la arquitectura, además de no constituir una acción conservativa integral. En el caso de la ciudad de Santa Fé esto pareciera ser especialmente notorio, razón por la cual se la señala, sin que tal identificación implique dejar de lado a las demás ciudades donde sin dudas tal situación también se verifica y preocupa.
Considerando que los hechos aludidos bien pueden generalizarse, nos dirigimos a:
Municipalidades de Córdoba, Corrientes, Santa Fé, Resistencia y demás municipios
Se recomienda especialmente la revisión de la normativa vigente tanto en relación con el patrimonio edificado cuanto con la construcción de la nueva arquitectura y entornos, con el fin de tutelar integralmente a la CIUDAD COMO PATRIMONIO, y que esto sea posible con reglas de juego claras y precisas.
Colegio de Arquitectos de Córdoba y demás colegios
Se sugiere contemplar la posibilidad de contar con el asesoramiento y la opinión de especialistas en patrimonio al redactar las bases de los concursos y, eventualmente, al fallar los mismos.
Córdoba, julio de 2009.
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1 comentario:

berlly huber valerio chihuanco dijo...

para empezara construir y organizar a poner en marcha la categorizacion de la perspectiva de "la CIUDAD COMO PATRIMONIO" se sugiere conformar una institución de acción que formule una propuesta dentro de los lineamientos generales que posibilite valorar a la ciudad y la arquitectura lo cual debería ser un modelo de ciudad con objetivos de planes de gestión urbana
que constituye un mecanismo indispensable en la cual debe estar la participación ciudadana que reconozca su ciudad la sienta realmente propia y asume el rol de responsabilidad de la tutela de su ciudad como patrimonio.